El personal médico del hospital de Uyapar en Ciudad Guayana, Bolívar, denuncia el abuso por parte del personal de seguridad del complejo hospitalario. Señalan que los funcionarios recientemente confiscaron medicamentos de tres miembros del personal del hospital, incluido un solo psiquiatra de interior.

Se incautaron antibióticos para COVID-19, medicamentos antihipertensivos y medicamentos psicotrópicos, a pesar de contener informes en sus manos e indicaciones médicas. “Estos antibióticos estaban destinados a un colega y su esposa hospitalizados en el área COVID-19 por cuánto tiempo se detuvieron tanto tiempo?», sentenció a uno de los graduados interesados.

«Ahora nosotros tampoco tenemos derecho a enfermarnos, toman los medicamentos que nos preocupan», agregó.

Los profesionales de la salud dicen que esta no es la primera vez que sufren este abuso, pero ha sido más frecuente en dos semanas.

“La policía nos derriba por orden de la dama. Erlyn Moreno (coordinadora de seguridad), dijo, Caracas le ordenó humillarnos y limpiarnos a su discreción «, dijo otro profesional de la salud que me pidió que dejara su nombre en stock.

La enfermera dijo que los agentes de policía estacionados en las entradas y salidas del hospital confiscan los medicamentos que encuentran en las billeteras del personal y no los devuelven. “Vamos a consultas con un médico del personal si él indica, por ejemplo, paracetamol, vamos a la farmacia, lo retiramos y cuando llegamos a la salida, se registran y nos lo quitan … esto no puede ser «, dijo el graduado.

Corre tras disparo

Los médicos y enfermeras de los hospitales urbanos han perdido gradualmente sus derechos laborales en virtud de convenios colectivos, derechos que el Ministerio de Salud y el Instituto Venezolano de Seguridad Social (IVSS) Conscientemente no me conozco: costo de vida, transporte decente, bonificación de vacaciones y acceso a la salud (tratamiento y tratamiento médico).

Condenaron la discriminación estatal para proporcionar beneficios al trabajo, ya que deberían funcionar sin suficiente bioseguridad y grupos de trabajo funcionales.

Los trabajadores sostienen que, además del hecho de que no se garantiza el tratamiento completo en caso de enfermedad, son acusados de ladrones cuando la farmacia envía drogas cuando el colega dona drogas dentro del complejo, o si el médico o la enfermera tienen un medicamento de repuesto para el paciente.

AT Septiembre de 2020el médico residente de la sala de maternidad, Manuel Fuenmayor, y la enfermera Mariela Tempo fueron detenidos arbitrariamente por orden de administración de los locales. Motivo: use una burbuja de píldoras en una farmacia del hospital y cuatro jeringas.

Los colegas de Fuenmayor en ese momento aseguraron que las tabletas eran propiedad de un médico permanente que solía ayudar a algunos pacientes con el tratamiento que tenía en su almacén.

En cuanto al caso de la enfermera, los trabajadores indicaron que a veces se veían obligados a tomar medicamentos y otros materiales para uso personal, porque se les negaba el tratamiento en las instalaciones si se enfermaban. “Ni siquiera podemos permitirnos pruebas de laboratorio, cree que tenemos suficientes salarios para comprar el tratamiento? Estamos empleados aquí, pero ni siquiera podemos enfermarnos «, dijo otro graduado.

Con una oficina de correos de Karoni

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